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 Asunto: El engaño de las riquezas
Publicado: Jue Mar 31, 2011 7:21 pm 
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El engaño de las riquezas
Mateo 13:22 “… el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.” Marcos 4:19 “el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa.”
El tema aquí, es entender la Palabra de Dios y dar frutos, como lo explica en el verso 23: “Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.”
Contrario a dar fruto, tenemos el engaño de las riquezas, Dios quiere que demos fruto y las riquezas se le oponen, eso es el asunto, por eso dice el engaño de las riquezas porque son un obstáculo para que demos fruto. Jesús estableció la gran dificultad de que los ricos entren al reino o sea que produzcan frutos para Dios, y dice: Mateo 19:24 “Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.” Entendiéndose que la palabra camello significa una cuerda o lazo encorvado que se dificulta pasarlo por el ojo de una aguja.
Jesús está hablando de entender la palabra del evangelio y de dar frutos, ¿Qué es entender y qué es dar frutos? El evangelio, o sea el Plan de Salvación de Dios para la humanidad debe ser entendido de lo contrario no produce efecto y si lo entendemos es que damos los frutos deseados. Entender la palabra es conocer a Dios, porque por medio de sus palabras es que llegamos a conocerle, Juan 17:3 “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.” El gran problema del mundo y aun del cristianismo es el poco conocimiento que se tiene de Dios y de su Hijo Jesucristo. Y esa es la causa de que muchos se pierdan, sus palabras aun suenan en el aire cuando dijo por medio del profeta: Oseas 4:6 “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.” Otras versiones dicen: faltó sabiduría. “Mi pueblo fue talado, porque le faltó sabiduría. Porque tú desechaste la sabiduría, yo te echaré del sacerdocio: y pues que olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.”
¿Por qué Jesús atribuye a las riquezas el engaño o sea la falta de sabiduría o conocimiento? Las riquezas son causa de divorcio con Dios, hay un verso que aunque no menciona a las riquezas, se refiere a ellas cuando dice: Santiago 4:4 “¡ Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad hacia Dios? Por tanto, el que quiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.” Y ¿qué tiene que ver el mundo con las riquezas? Otro vero nos aclara esto en Mateo 4: 8-10 “Otra vez el diablo le llevó a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrándote me adoras. Entonces Jesús le dijo: ¡Vete, Satanás! Porque escrito está: ``AL SEÑOR TU DIOS ADORARAS, Y SOLO A EL SERVIRAS.” Las riquezas entran y ahogan la palabra de Dios.

El asunto es que Dios desea frutos departe nuestra, pues esa es su palabra cuando creó al hombre y le dijo: “fructificad y multiplicaos, (Génesis 1:28) y vuelto a confirmar en Génesis 9:1 con Noé y su familia. Jesucristo nos vuelve a recordar ese deseo de Dios cuando dice: Juan 15:2 “Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.” Refiriéndose a la fructificación de nuestro Espíritu, igualmente cuando dice: Juan 15:16 “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.”
Las riquezas son el estorbo, veamos otro verso donde se confirma esto: Un joven rico pregunta a Jesús que debe hacer para entrar en la vida eterna y su respuesta es esta: Vente todo y dalo a los pobres, ver Lucas 18:22 “Jesús, oyendo esto, le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.” No hay duda que Jesús estaba llevando al joven rico al cumplimiento de solo dos mandatos, el primero amar a Dios y el segundo amar al prójimo, si no hay ese cumplir, no hay entrada al reino, (18-22) “Un hombre principal le preguntó, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Los mandamientos sabes: No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre. Él dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. Jesús, oyendo esto, le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.” Mateo 22:39-41 “Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.” Si quieres entrar a la vida eterna, despídete de todo lo que tienes y sigue a Jesús, este principio lo vemos en Mateo 19:29 “Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.”
¿Qué significa abandonar todo y seguir a Jesús? No significa alejarse de nada, significa cambiar de vida, si alguien está viviendo en este mundo, no podrá entrar pero si abandona ese nido y sigue a Jesús, la cosa cambia, es lo mismo que dijo en Mateo 4:17 “Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.” Un arrepentimiento que significa abandonar lo terrenal para entrar en lo espiritual o celestial, la palabra aplicada también en Lucas 14:26 “Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo.” La palabra aborrecer significa abandonar, tal como el pájaro abandona el nido, ese es el significado aplicable.
Abandonar es similar a enemistarse, en este vero vemos este significado: Santiago 4:4 “¡ Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad hacia Dios? Por tanto, el que quiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.” Aquí lo amigo y enemigo significan abandonar el mundo o las riquezas y apartarse para Cristo.
Una persona puede ser rica y mantenerse en Cristo si su esperanza está en Cristo y no en sus posesiones, porque no son en si las riquezas las enemigas de Dios sino el amor del hombre por las riquezas, eso es lo que debe cambiarse, 1 Timoteo 6:10 “porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.” De allí el mandamiento que dice: Deuteronomio 5:21 “No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni desearás la casa de tu prójimo, ni su tierra, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.” Porque codiciar es desear vehementemente una cosa o una persona, mismo pecado que se traduce en Mateo 5:28 “Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.” Porque es la codicia a las riquezas lo que constituye el pecado y no las riquezas en si, tener riquezas podría ser un premio de Dios, pero si amamos las riquezas, la condenación viene en seguida, Dios es el dueño de todo lo que hay en el mundo, y él lo da a quien él quiere. Salomón no pidió riquezas sin embargo Dios le dio las riquezas que conocemos en las escrituras. No le pidamos riquezas a Dios, pidámosle su Espíritu Santo, porque las riquezas no nos van a salvar pero su Espíritu Santo si nos salva.
¿Qué hacer con las riquezas? Hay una palabra en la Biblia que nos responde a esta pregunta: Hechos 20:35 “En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.” Si tu das, Dios te da más, si no das, Dios te lo quitará. Mateo 25:30 “Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.”
Es más fácil hacer pasar un camello, o sea un hilo torcido por el ojo de una aguja que entrar un rico al cielo, es decir, no es imposible hacerlo solo que es más fácil entrar el hilo torcido que el rico al cielo, pero si el rico pone su mira en las cosas de Dios, Dios le dará más, ese es el principio en Mateo 19:29 “Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.” O sea haber puesto su mirada en Dios y no en lo terrenal.
Por Victor Manuel Castro Chinchilla


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