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Un factor que contribuía al empobrecimiento en Israel y Judá, fue la obligación de pagar tributos a los asirios, como explican algunos autores, como hizo recientemente C.H.J. de Geus. Durante el siglo VIII y VII, el Imperio Asirio gobernaba gran parte del medio oriente y exigieron a los pueblos sometidos duros tributos. Se distingue entre los tributos anuales y los tributos extras para casos especiales, por ejemplo para las guerras. A su vez, los reyes sometidos que tenían que pagar los tributos, exigieron tributos de los campesinos o trabajo obligatorio en las tierras reales para reunir los fondos necesarios. El cumplimiento de esta obligación debilitó la situación económica de los campesinos. Malas cosechas pudieron llevar a la necesidad de endeudarse o esclavizarse, como ya fue descrito. Además, el pago de tributos de plata y oro obligó a la nación a exportar parte de la producción agrícola, especialmente grano, vino y aceite, a cambio de estos metales, lo que disminuyó el alimento disponible para la población. El hallazgo de un silo de trigo gigantesco en Meguido, de fines del siglo VIII, es testigo de esta necesidad económica causada por el pago de los tributos.
Bendiciones
Hno. Michel
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